domingo, 26 de octubre de 2008

Patinazos sonoros

A veces, a Paul McCartney se le iba la mano con el almibar. Era entonces cuando recurría a la cantera de Apple para sar salida a sus composiciones más edulcoradas, con cargo al artista más soso que hubiera a mano.

Mary Hopkin cubría todo los requisitos exigibles para poner voz a ñoñeces como la que nos ocupa. Luego, la chica acabaría matrimoniando con Tony Visconti, gran productor de artistas tan reputados como Bolan o Bowie. Supongo que no tardaron en divorciarse...

Mary Hopkin - Goodbye.-.

No hay comentarios: